Señor:
Los recuerdos me invaden y la tristeza me acecha, he querido hoy contarte lo que mi corazón siente, pero para que mentir si últimamente ni eso sé, creo que ni siquiera me conozco. El futuro me espera... pero hay algo que me estanca y no me deja avanzar. El cauce de mis sentimientos me invita a poder refugiarme en ellos y seguir lamentandome, pero sé que no es lo que quiero para mi, sé que deseo algo mucho mejor, algo que me haga reír hasta ya no mas poder. Este torbellino que tengo aquí no se quiere ir ¿Qué hago Señor?, igual tengo claro que todos estos pensamientos son parte de la edad, del proceso que tengo que seguir y sobretodo asumirlos, que por lo que parece no lo he podido hacer, no lo he logrado a la perfección.
Los recuerdos me invaden y la tristeza me acecha, he querido hoy contarte lo que mi corazón siente, pero para que mentir si últimamente ni eso sé, creo que ni siquiera me conozco. El futuro me espera... pero hay algo que me estanca y no me deja avanzar. El cauce de mis sentimientos me invita a poder refugiarme en ellos y seguir lamentandome, pero sé que no es lo que quiero para mi, sé que deseo algo mucho mejor, algo que me haga reír hasta ya no mas poder. Este torbellino que tengo aquí no se quiere ir ¿Qué hago Señor?, igual tengo claro que todos estos pensamientos son parte de la edad, del proceso que tengo que seguir y sobretodo asumirlos, que por lo que parece no lo he podido hacer, no lo he logrado a la perfección.
El mayor problema aquí es que yo vivo por mi, para mi y solo por mi aunque no me de cuenta, pero inconscientemente lo sé, porque trato siempre ser la mejor, la monita que llama la atención y a veces no mido las cosas que hago y daño así a tanta gente inocente que no tiene nada que ver o que solo hablaron mas de mi, quizá de lo que realmente soy, que todos me lo dicen y no lo acepto simplemente porque CREO QUE SOY PERFECTA.
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